viernes, 5 de febrero de 2010

DIARIO DEL AMSTERPLAN

Al poco de haber llegado a Grenoble, un chico Erasmus inglés me rompió con dos palabras mis esquemas de conmiseración cuando le dije que no viajaba porque no tenía dinero: “Autostop” y “CouchSurfing”.
A partir de ese momento algo se encendió inconscientemente en mi cabeza y me puse a soñar con un viaje de presupuesto paupérrimo que combinara el ser transportado por los coches pasantes por carretera y la estancia en casas particulares de la gente inscrita en esa conocida comunidad de internet que permite albergar y ser albergado por el simple gusto del contacto con la gente.
Iba a ser un viaje iniciático por lo aventurero y temerario de su carácter y también acabático porque con este viaje, lectores… se acaban muchas cosas (¡!). Viene a cerrar una etapa, la de estudiante, la única étapa que he conocido hasta ahora. Y es que no sé cuando voy a disponer de otro mes de transición como el que me tomé este enero.
Como tampoco sé cuando volveré a hablar francés decidí que el viaje debía representar una última inmersión en la lengua. Por eso escogí recorrer toda la Europa francófona: Francia, Suiza y Walonia, la Bélgica de habla francesa. Y una vez en Bélgica, que no me convencía como meta, pensé en acabar el viaje saltando a Ámsterdam a tan solo unos cientos de kilómetros de la frontera, gran ciudad estimulante que ya tocaba visitar. Así, durante unos séis meses, me dediqué a soñar y organizar el Amsterplan.
¿Viaje gratis entonces? No tanto. Ya desde el principio tuve claro que el viaje tenías sus púas. No iba a ser gratis porque iba a costarme como mínimo largas esperas en la carretera, muchísima capacidad de organización e improvisación, la puesta a prueba de mis capacidades de comunicación y de confianza en los desconocidos, la puesta a prueba de mi paciencia y tenacidad, etc.
Aunque no puedo decir que yo disponga de cantidades industriales de todo eso sí puedo decir que el viaje me ha hecho aprender sobre los demás y sobre mí. Y aunque este viaje ha dejado mucho que desear en muchos aspectos me da pistas sobre cómo quiero que sean todos los demás.
Con Diario del Amsterplan, serie de posts que publicaré los lunes y los jueves a partir de hoy en este blog, voy a explicar el día a día de la aventura. La gente que conocí, las cosas curiosas que se hicieron o se dijeron, lo que observé, lo que descubrí sobre mí mismo y sobre la gente, las cosas que vi y las cosas que probé…

Disfruten del trayecto.

1 comentario:

  1. una buena introducciónnnn. a ver q sorpresas le depararán a nuestro chicoo

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